El documento resume esencialmente siete puntos que habría que aplicar para lograrlo.
Nuevos aviones y motores
Un mayor desarrollo técnico de los aviones puede reducir su consumo de combustible en el futuro. Sin embargo, actualmente se tarda una media de 15 años en desarrollar y certificar nuevas tecnologías. Pasarán otros 25-30 años antes de que estas innovaciones técnicas se utilicen a gran escala en el marco de la renovación de la flota.
El uso de combustibles sostenibles (especialmente sintéticos)
Se siguen depositando grandes esperanzas en los combustibles eléctricos y biogénicos avanzados. Éstos pueden sustituir a la parafina fósil. Ya es posible mezclar hasta un 50% de estos combustibles con parafina. Las organizaciones de aviación también ven un gran potencial en el desarrollo de biocombustibles fabricados a partir de celulosa y residuos orgánicos. Con ellos se reduce la competencia por los recursos con la producción de alimentos. Además de los combustibles biogénicos, también debe fomentarse el desarrollo y la producción de combustibles sintéticos. La producción de estos combustibles a partir de energías renovables también puede contribuir a la neutralidad climática. Sin embargo, su producción requiere muchas más fuentes de energía renovables de las que se dispone actualmente.
La digitalización de los procesos de planificación y producción
La digitalización y optimización de los procesos de planificación y producción aumenta la eficiencia. Esto, a su vez, conduce a una reducción delas emisiones de CO2 en la producción.
Compensar la huida
Para salvar la distancia que nos separa de un vuelo neutro desde el punto de vista climático, los instrumentos compensatorios, en particular, tienen por objeto reducirlas emisiones de CO2 . Los llamados „certificados de emisión“ desempeñan aquí un papel importante. Para la aviación se introdujo el „Sistema de compensación y reducción de las emisiones de carbono para la aviación internacional“ (CORSIA).
Mejor planificación de los vuelos
También se puedeahorrar CO2 mejorando las rutas de vuelo. Evitar desvíos perjudiciales para el clima y ajustar la altitud y la duración de los vuelos reduce los efectos climáticos distintos del CO2. Los efectos climáticos no relacionados con el CO2 incluyen la formación de estelas de condensación, que dificultan el enfriamiento de la atmósfera.
Mayor transferencia modal al transporte ferroviario
Las asociaciones también quieren seguir ampliando el cambio del tráfico aéreo al ferroviario en el futuro. En concreto, las asociaciones ven potencial para sustituir las rutas aéreas cortas por el transporte ferroviario. Para que esto tenga éxito, las asociaciones de aviación creen que son necesarios servicios ferroviarios más frecuentes y tiempos de viaje más cortos en tren.
Operaciones aeroportuarias neutras para el clima
Los aeropuertos alemanes quieren ser neutros para el clima en 2045. A ello contribuirán el cambio a las energías renovables, el reacondicionamiento energéticamente eficiente y la reorganización de la flota de vehículos con vehículos eléctricos.