Las autopistas que atraviesan una ciudad son un triste espectáculo para sus habitantes: Monstruosidades de hormigón, gris en gris, espacios sombríos entre fríos pilares. Los arquitectos paisajistas de PUBLIC WORK de Toronto (Canadá) demuestran que hay otro camino. El proyecto „The Bentway“ transformó parte del espacio bajo la autopista Gardiner.
Toronto es la Nueva York de Canadá: moderna, hip y multicultural. La creatividad colorista y desenfadada que fluye por la Gran Manzana también se encuentra en la metrópoli del norte. Es precisamente esta dinámica la que han hecho suya los arquitectos paisajistas de PUBLIC WORK. Rediseñaron para la ciudad la zona situada bajo la autopista Gardiner. Casi dos de los 20 kilómetros de la autopista serpentean a través de Toronto como una autopista elevada, en realidad un desperdicio, teniendo en cuenta el espacio sin utilizar que hay debajo. Aquí es exactamente donde intervino PUBLIC WORK y creó „The Bentway“, un lugar que capta la energía positiva de la ciudad y le permite trabajar por sí misma. Se reinventa cada pocos metros: bajo la autovía hay carriles peatonales y para bicicletas, una pista de skate, parques infantiles e infraestructuras para actos culturales. Es increíble lo multifuncional que se ha vuelto la antigua zona industrial.
Este artículo se publicó en el número de junio de 2019 de Garten+Landschaft.
