Diversas tecnologías constituyen la base de la seguridad en la obra 4.0 y ofrecen soluciones innovadoras para minimizar los riesgos en el lugar de trabajo.
IoT (Internet de las cosas) y sensores
Los sensores IoT pueden controlar condiciones ambientales peligrosas como la acumulación de gases, la calidad del aire y las fluctuaciones de temperatura. Proporcionan datos en tiempo real que permiten a los jefes de obra reaccionar inmediatamente ante situaciones peligrosas y avisar a tiempo a los trabajadores.
Wearables y ropa de protección inteligente
Los wearables, como cascos inteligentes, chalecos de seguridad y guantes, están equipados con sensores que controlan las constantes vitales y los movimientos de los trabajadores. En caso de caída o de valores de salud inusuales, el wearable envía inmediatamente una alarma a la dirección de obra y a los equipos de rescate, que pueden intervenir rápidamente.
Drones para la vigilancia de obras
Los drones desempeñan un papel importante en la vigilancia de las obras y pueden inspeccionar zonas de difícil acceso o peligrosas. Proporcionan imágenes y vídeos aéreos que documentan el progreso de la construcción y visualizan los peligros potenciales sin que los trabajadores tengan que entrar en esas zonas.
Inteligencia artificial y aprendizaje automático
Los sistemas de IA analizan los datos recopilados e identifican posibles patrones de peligro. Con la ayuda del aprendizaje automático, los modelos de IA pueden predecir cuándo y dónde podrían producirse accidentes y recomendar proactivamente medidas de seguridad.
Ejemplo práctico: Se utilizaron sensores IoT y drones para la supervisión en un importante proyecto de construcción en Dubái. Esto condujo a una reducción del 30 % en la tasa de accidentes, ya que los peligros potenciales se reconocieron y rectificaron en una fase temprana.