17.01.2026

Se restaura el edificio sagrado precristiano más importante de África Oriental

para garantizar la estabilidad de los cascos superiores de mampostería. Foto: Departamento de Oriente de la DAI

El llamado „Gran Templo“ del siglo VII a.C. es el edificio sagrado precristiano más importante que se conserva en África Oriental. La estructura, de 14 metros de altura, se encuentra en el altiplano septentrional de Etiopía, en la aldea de Yeha, y probablemente resultó gravemente dañada por un incendio a mediados del primer milenio antes de Cristo. Durante décadas se consideró que corría peligro de derrumbarse, pero ahora se ha completado su restauración.

Antes de que comenzaran las obras de restauración en 2009, el templo corría peligro de derrumbarse. Foto: Departamento de Oriente de la AID, Holger Hitgen.
El templo está situado en las tierras altas etíopes, en el centro del recinto del monasterio de Yeha. Foto: Departamento de Oriente de la AID, Klaus Mechelke
Una solución justificable desde el punto de vista de la conservación del monumento y de la estética: andamios de soporte de acero inoxidable para garantizar la estabilidad de los cascarones superiores de mampostería. Foto: Departamento de Oriente de la DAI, Irmgard Wagner

Con el fin de preservar este patrimonio cultural, la sucursal de Sanaa del Departamento de Oriente del DAI, junto con la Autoridad Etíope de Antigüedades, lleva a cabo desde 2009 una amplia labor de restauración en el yacimiento de Yeha, además de investigación científica.

Ello incluyó la instalación de una estructura de soporte de acero inoxidable para garantizar la estabilidad de los cascarones superiores de mampostería. „La estructura de soporte se planificó con precisión milimétrica utilizando datos láser en 3D de la antigua estructura y fue prefabricada por una empresa de construcción metálica de Alemania“, explica la Dra. Iris Gerlach, responsable del proyecto. Otras medidas fueron la consolidación de la mampostería: „Un proceso larguísimo de cierre de grietas y espigado y pegado de fragmentos“, prosigue la arqueóloga. El proyecto se está complementando con componentes de formación in situ, en los que los expertos trabajan en estrecha colaboración con la población local. En particular, el laborioso trabajo de sellado de grietas y piezas faltantes se llevó a cabo con la ayuda de trabajadores locales especialmente formados para estas medidas. Todas estas intervenciones sirvieron no sólo para conservar el edificio, sino también para proteger y mantener su identidad cultural.

Este monumento de importancia histórica vuelve a ser accesible tras la finalización de las obras de restauración y su reapertura en marzo.

Puede obtener más información sobre el estado del edificio sagrado antes de las obras de restauración y el planteamiento técnico en una entrevista con la Dra. Gerlach, que encontrará aquí: Entrevista con la Dra. Iris Gerlach

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