La empresa Helmut Peterseim Textilien utiliza basalto fundido para fabricar redes que protegen los equipos técnicos en el mar de la intemperie y los microorganismos.
Suena un poco a ciencia ficción: el basalto fundido puede transformarse en fibras. Son extremadamente duraderas, antimicrobianas y antibacterianas. En Mühlhausen (Turingia), la empresa Peterseim fabrica redes con estas fibras de basalto. La empresa presentó su innovación al público en 2017. Escribió: „El tejido de punto de basalto SEAL de base textil es una solución innovadora para proteger los cimientos de puentes, turbinas eólicas y otros objetos en el mar. Permite ampliar considerablemente los ciclos de limpieza y reacondicionamiento existentes.“ La combinación de un innovador tejido de punto y el hilo reduce los costes de mantenimiento hasta un 40%.
El tejido de punto -similar a una media- envuelve completamente los componentes que están bajo el agua. Los protege de la proliferación de microorganismos y de las inclemencias del tiempo. A diferencia de los revestimientos que contienen biocidas o del plástico, la malla de basalto no libera ninguna sustancia sintética en el agua, por lo que es más respetuosa con el medio ambiente. El producto de la empresa ha sido nominado para el Premio a la Innovación de Turingia, que se entregará a finales de noviembre. La empresa también participa en varios proyectos de investigación en el campo de la tecnología de tricotado, al margen del tricotado de piedra natural.
