La movilidad autónoma describe los sistemas de transporte en los que los vehículos y medios de transporte pueden circular de forma segura y eficiente sin intervención humana. Impulsada por tecnologías como la inteligencia artificial (IA), los sensores y los dispositivos IoT, permite un enfoque completamente nuevo de la organización de la movilidad urbana. Los sistemas autónomos pueden optimizar el tráfico, aumentar la seguridad y reducir la huella medioambiental de las ciudades. Con la creciente urbanización y el aumento del volumen de tráfico, la movilidad autónoma ofrece una solución muy necesaria a los retos de las ciudades modernas.
Dato curioso: según un estudio de McKinsey, los vehículos autónomos podrían salvar alrededor de 1,5 millones de vidas al año de aquí a 2035 al evitar accidentes de tráfico.
