17.01.2026

Truco

Modelos en miniatura

Castillos y fortalezas a escala 1:100. Foto: Josef Kleinhenz

Castillos y fortalezas a escala 1:100. Foto: Josef Kleinhenz

Siegfried Schwinn cultiva una afición poco común: este francones construye edificios históricos en miniatura con gran sensibilidad y paciencia.


Seine besondere Leidenschaft: Gotteshäuser. Siegfried Schwinn baut Kirchen, Schlösser und Burgen im Maßstab 1:100 nach. Foto: Josef Kleinhenz
Su pasión particular: los lugares de culto. Siegfried Schwinn recrea iglesias, palacios y castillos a escala 1:100. Foto: Josef Kleinhenz

Siegfried Schwinn, de Sylbach, en la Baja Franconia, utiliza pequeñas piezas de madera artesanal para recrear iglesias, castillos y fortalezas a escala 1:100. Los lugares de culto son una pasión particular de este pensionista. Schwinn quiere crear un vínculo visible con el patrimonio cristiano. Ya ha creado una veintena de obras maestras de madera.

Para empezar su trabajo, Siegfried Schwinn mide primero in situ la planta del objeto. Le ayuda su mujer, Gisela. Ella se coloca delante del edificio elegido con una vara de medir de tres metros de largo. El artista toma una foto, que luego puede utilizar para calcular la altura del edificio. Una imagen del edificio cortado en trozos y un boceto sirven de plantilla para la réplica. Por término medio, Schwinn necesita más de 2.000 pequeñas piezas de madera para construir una estructura. „Nunca he contado las horas que he trabajado“, dice Schwinn. Pero está claro que son muchas. El castillo de Unsleben, en el distrito de Rhön-Grabfeld, por ejemplo, le llevó unos tres meses, explica. „Pero, por supuesto, influye mucho si trabajo todos los días de forma continua o si hago pausas más largas“.

Siegfried Schwinn hace cosas para divertirse. Quiere dar placer a la gente con su oficio. La apreciación de su trabajo no sólo es la mayor recompensa a sus esfuerzos, sino también un incentivo para seguir construyendo. Rara vez trabaja por encargo, ya que sus construcciones tienen un gran valor sentimental para él y le resulta difícil desprenderse de sus modelos.

La sinagoga de Bad Königshofen es uno de sus pocos encargos: el edificio se construyó en estilo neogótico entre 1903 y 1904. El lugar de culto judío existió durante casi 50 años antes de que el interior del edificio fuera destruido por los nazis en 1938 y completamente arrasado en 1951. En la actualidad, sólo una lápida conmemorativa en la Bamberger Straße recuerda el lugar donde estuvo antaño. A diferencia de sus preparativos habituales para las réplicas, Siegfried Schwinn tuvo que basarse en imágenes históricas para la sinagoga. Una fotografía aérea sirvió de base para determinar las proporciones y el tamaño de la réplica. Siegfried Schwinn tardó seis meses en terminar la sinagoga, que ahora ocupa un lugar en el museo.

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