08.03.2025

M45 de Triptyque

Hormigón

M45 de Triptyque, cerca de Lyon. Foto: Salem Mostefaoui

En el corazón del histórico distrito industrial de Villeurbanne, en Lyon (Francia), el proyecto M45 de Triptyque ocupa una posición central en el diálogo urbano entre pasado y futuro. La urbanización, situada en el corazón del barrio de Mansart, representa una visión moderna de la „ciudad productiva“.


El patrimonio industrial reinterpretado

M45 no es un mero homenaje a la historia de la ciudad, sino que la revitaliza de forma que preserva su patrimonio arquitectónico y tiene en cuenta las necesidades modernas de un paisaje urbano cambiante. La arquitectura del proyecto conserva elementos clave de la antigua nave industrial, pero se integra en el entorno actual con un lenguaje de diseño claro y contemporáneo. La fachada y la estructura del edificio recogen las huellas de la historia industrial de Villeurbanne sin romantizarla ni exagerarla. En lugar de ello, el patrimonio se utiliza como base para un futuro desarrollo que cumpla tanto los requisitos funcionales como los estéticos.

Las vías de conexión internas crean transparencia y fomentan la interacción entre las distintas unidades de utilización. Foto: Salem Mostefaoui
Foto: Salem Mostefaoui
El edificio aprovecha la estructura de las naves industriales y las reinterpreta con planteamientos de diseño modernos. Foto: Salem Mostefaoui
Sección longitudinal. Crédito: Triptyque
Plano de la planta. Crédito: Triptyque
Plano de la segunda planta. Crédito: Triptyque
Plano del emplazamiento. Crédito: Triptyque

Estructura compacta, uso flexible

El edificio está dividido en tres volúmenes principales conectados por un núcleo minimalista. Esta disposición permite un uso compacto y eficiente del espacio disponible, que está conectado por pasarelas exteriores y salidas de emergencia. Estas pasarelas forman una llamativa línea visual y, al mismo tiempo, proporcionan una estructura abierta y transparente en el interior del bloque. Trasladar las salidas de emergencia al exterior no sólo aumenta la visibilidad del patio interior, sino que también optimiza el flujo de visitantes y usuarios dentro del edificio.

Gracias a la distribución flexible de las salas, el M45 puede albergar una gran variedad de funciones, desde pequeños talleres artesanales e instalaciones de producción hasta oficinas e instalaciones comerciales. Esta versatilidad es un factor decisivo para el uso sostenible del edificio, que puede crecer con el desarrollo del barrio y las necesidades de sus usuarios.


Futuros usos - espacios reversibles

Una de las características del proyecto es su arquitectura adaptable, que permite ajustar el uso de las habitaciones en cualquier momento. La arquitectura del M45 fomenta la flexibilidad a largo plazo: los planos de planta están diseñados de forma que puedan reestructurarse sin grandes intervenciones. Esto permite que el edificio responda a las necesidades del uso actual, así como a futuros cambios en el desarrollo urbano.

Las plantas inferiores albergan talleres para pequeñas empresas artesanales y salas de producción, mientras que las superiores contienen oficinas y locales comerciales. Esta configuración podría transformarse en el futuro en función de las necesidades de los usuarios, lo que hace que el M45 sea especialmente sostenible y adaptable.


Integración en el contexto urbano

Otra característica notable del M45 es la forma en que el edificio se integra en el tejido urbano existente de Villeurbanne. En lugar de sobresalir de su entorno con gestos monumentales, el proyecto se integra perfectamente en el contexto urbano y refuerza la economía creativa que ya caracteriza al barrio. M45 promueve la idea de un desarrollo urbano compacto y eficiente en el que la producción y la vida se unen en un espacio reducido. La mezcla de talleres, oficinas y espacios comerciales apoya una estructura urbana sostenible y productiva que favorece el intercambio de conocimientos y recursos.

Al integrar espacios de trabajo y de vida en un contexto urbano compacto, el proyecto demuestra que las zonas industriales no tienen por qué dar paso a un uso puramente residencial. Al contrario, la conservación y reconversión de edificios industriales puede servir de modelo para el futuro desarrollo de ciudades que no sólo se orienten a las necesidades residenciales, sino que también se centren en la producción económica y cultural.

Más información sobre industria (y vivienda) aquí.

Nach oben scrollen