17.01.2026

Limpieza de pinturas murales en Ladakh

Foto: Heike Pfund

Ladakh se encuentra en el Himalaya occidental y se caracteriza por sus montañas arrugadas en todos los tonos de marrón, gris y púrpura, con brillantes campos verdes en los valles fluviales. A medida que uno se acerca, se hacen patentes las casas blancas en forma de cubo y los templos pintados de rojo y blanco, así como el límite asombrosamente claro entre la vegetación y el desierto. En los últimos años se ha llevado a cabo aquí un proyecto de restauración que ha requerido especial sensibilidad y realización.

Restauradora de la Asociación Achi limpiando pinturas en el templo Chuchig-zhal de Wanla, foto: Heike Pfund.
El templo rojo y blanco de Avalokiteshvara en Wanla está encaramado en un acantilado sobre el pueblo, foto: Heike Pfund
Conversación con Drupon Dada Norbu, foto: Hilde Vets)
Conversación con Drupon Dada Norbu, Foto: Björn Bühler
El pueblo de Kanji con el templo de Tsuglag-khang, foto: Heike Pfund
Pinturas murales con corredores de arcilla en el templo Tsuglag-khang de Kanji, foto: Heike Pfund
Restaurador de la Asociación Achi limpiando el templo Tsuglag-khang en Kanji, foto: Heike Pfund
Restauradores de la Asociación Achi conservando pinturas en el templo Tsuglag-khang de Kanji, foto: Heike Pfund
El restaurador entrega los bastoncillos de algodón al río en presencia del monje responsable del templo, foto: Hilde Vets

Limpiar los murales de los templos budistas puede ser una tarea prometedora. Los expertos pueden determinar el mejor método de limpieza, pero ¿existe otra cara de la limpieza aparte de la técnica? Una conversación con miembros de la orden Drikung Kargyü de Ladakh sacó a la luz interesantes aspectos espirituales. Drupon Dawa Norbu, maestro de meditación del monasterio de Lamayuru, y Konchok Tinlas Kakapa, de Kanji, tuvieron la amabilidad de explicarnos qué más ocurre durante la purificación y por qué no se deben tirar los bastoncillos de algodón sucios.

Más información en RESTAURO 01/2015.

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