01.03.2025

La sede de Greenpeace Bélgica, diseñada por archipelago architects

Cambio de uso Madera

La sede de Greenpeace en Bélgica forma parte de una antigua fábrica de órganos. Crédito: Stijn Bollaert

La sede central de Greenpeace Bélgica, obra de archipiélago arquitectos, está situada detrás de una típica casa adosada, en un almacén escondido en el centro de Bruselas. Arquitectura inteligente y sostenible en una antigua fábrica de órganos.


Mantener la historia

La fábrica de órganos original, construida a mediados del siglo XX, es un ejemplo de arquitectura industrial cuyo potencial permaneció sin descubrir durante mucho tiempo. Con el proyecto „Greenpeace Belgium HQ“, archipiélago ha insuflado nueva vida a las cualidades ocultas del edificio perfeccionando la combinación de historia y modernidad.

El reto: transformar el antiguo edificio en un lugar de trabajo abierto y energéticamente eficiente sin perder su identidad histórica.


Tecnologías medioambientales modernas

Una preocupación central en la planificación fue la aplicación de principios de construcción sostenible. Los arquitectos se centraron en el concepto de reutilización adaptativa para minimizar la huella ecológica del proyecto. Esto significaba conservar tantos elementos existentes como fuera posible e integrar al mismo tiempo tecnologías medioambientales de vanguardia.

Entre las medidas adoptadas figuran las siguientes

  • Optimización del uso de la luz natural: grandes ventanales proporcionan luz natural en todas las zonas de trabajo.
  • Eficiencia energética: los nuevos aislamientos y la integración de sistemas de ventilación con recuperación de calor contribuyen a reducir el consumo de energía.
  • Materiales naturales: la madera, los ladrillos reciclados y la piedra natural desempeñan un papel fundamental en la elección de materiales.

El diseño interior de la nueva sede se caracteriza por la apertura y la flexibilidad. Las amplias zonas comunes fomentan la interacción entre los empleados y reflejan la estructura organizativa abierta de Greenpeace. Al mismo tiempo, salas de retiro más pequeñas ofrecen espacio para el trabajo concentrado. En la reprogramación de los espacios se incluyeron habitaciones para invitados en las casas de la primera fila y un taller para activistas de Greenpeace. Una de las novedades más impresionantes es el patio central, que conecta los distintos niveles del edificio y proporciona además un oasis verde en el entorno urbano.

La ventilación de cada habitación se controla por separado y se combina con un sistema de vigilancia. Las ventanas se abren automáticamente en cuanto las temperaturas interior y exterior no están en armonía.

La axonometría muestra cómo se distribuyen los usos en el edificio.

La sede de Greenpeace en Bruselas es un proyecto modélico y demuestra cómo puede funcionar la reconversión de estructuras antiguas.

También puede leer aquí sobre el Centro de Movilidad de Archipiélago.

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