La impresión 3D puede cambiar radicalmente la arquitectura. En lugar de recurrir a técnicas de construcción tradicionales como el vaciado de hormigón o el corte de ladrillos, la impresión 3D permite producir componentes e incluso estructuras de edificios enteras aplicando material capa a capa. Este método de fabricación aditiva abre posibilidades de diseño completamente nuevas para arquitectos e ingenieros civiles y permite crear formas complejas que serían casi imposibles de realizar con los métodos tradicionales. La impresión 3D no sólo es innovadora, sino que también conserva recursos, lo que la convierte en una tecnología prometedora para la construcción sostenible.
Dato curioso: en 2021 se construyó en los Países Bajos una casa totalmente de hormigón mediante el proceso de impresión 3D, y es la primera de este tipo oficialmente habitable.
