Con la creciente densidad de población y el aumento de los problemas de seguridad, las ciudades buscan formas eficaces de proteger a sus ciudadanos y garantizar el orden público. La inteligencia artificial (IA) ofrece una solución para que la vigilancia y la gestión de la seguridad sean más eficaces y reactivas. Los sistemas de vigilancia basados en IA pueden procesar grandes cantidades de datos en tiempo real, reconocer actividades inusuales e iniciar automáticamente medidas de seguridad. Esta tecnología inteligente no sólo ayuda a resolver más rápidamente los delitos, sino que también contribuye a la prevención y la gestión de emergencias.
Dato curioso: según un estudio de Gartner, las ciudades de todo el mundo podrían ahorrar hasta un 25 % de sus costes de seguridad de aquí a 2030 mediante el uso de IA y automatización.
