Puertos francos, centros de datos, instalaciones de autoalmacenamiento y archivos de museos son espacios que permanecen al margen de nuestra percepción cotidiana. Por lo general poco espectaculares, su arquitectura funcional está inextricablemente ligada a su contenido y sus requisitos: seguridad, accesibilidad, flexibilidad.
Los motivos del almacenamiento son múltiples: desde la necesidad de minimizar la creciente escasez de espacio vital hasta el almacenamiento altamente seguro y libre de impuestos de „tesoros“ privados. La información reducida a bytes -ya sea el almacenamiento de nuestros conocimientos o la comercialización de nuestras identidades digitales- y la supuesta desmaterialización asociada también están determinando cada vez más la idea general de lo que es el almacenamiento.
La exposición muestra las aportaciones de artistas, arquitectos, investigadores y empresas para echar un vistazo a lo que se almacena y sus conchas.
La exposición en el Centro Alemán de Arquitectura de Berlín puede verse hasta el 20 de mayo de 2018. Más información en www.daz.de.
