La escultura de Oscar Wilde, obra del escultor Danny Osborne, se encuentra en el parque Merrion Square de Dublín desde 1997. El monumento es un recordatorio de la colorida vida del poeta, y al mismo tiempo tiene algo de trágico.
Es fácil pasar por alto a este dandi holgazán de chaqueta verde jade, que se confunde con el verde de los árboles al borde del parque de Merrion Square. Si no fuera por su cuello rosa de tulita brillante, que atrae la atención de los transeúntes como un imán. En uno de los lugares más destacados de la capital irlandesa de Dublín, en Merrion Square, no lejos del Trinity College y del parque cercano, el escultor Danny Osborne ha erigido un monumento de piedra al escritor y poeta Oscar Wilde. Desde 1997, la estatua de Wilde está entronizada sobre 35 toneladas de piedra de cuarzo procedente de las montañas de Wicklow, en el este y sureste de Irlanda. Los acentos de cristal de su vestimenta son tan coloridos como la personalidad que se dice que tuvo Oscar Wilde. Lleva zapatos pulidos de granito negro, pantalones de larvikita azul, una plutonita de grano grueso, y chaqueta de jade. Según Osborne, existe la idea de que el jade te hace inmortal. Esta inmortalidad se la dio a Oscar Wilde con su monumento.
