La realización de una ciudad inteligente depende de un ecosistema de tecnologías interconectadas y que se apoyan unas en otras.
Internet de los objetos (IoT)
La IO permite conectar en red diversos elementos de las infraestructuras urbanas, como farolas, cámaras de tráfico, cubos de basura y sistemas de abastecimiento de agua. Los sensores del IoT recogen datos continuamente y los transmiten en tiempo real a una plataforma central, que puede así tomar decisiones informadas sobre las operaciones urbanas.
Inteligencia artificial (IA)
La IA analiza los datos recogidos e identifica patrones que conducen a procesos más eficientes y decisiones mejoradas. En el control del tráfico, por ejemplo, la IA puede optimizar el control de los semáforos y mejorar así la fluidez del tráfico. La IA también se utiliza en el control medioambiental y la distribución de energía para aumentar la eficiencia.
Big data y análisis de datos
Las ciudades generan enormes cantidades de datos, desde datos sobre el tráfico y el tiempo hasta información sobre el consumo de energía y los servicios públicos. El big data analiza y estructura estos datos para tomar decisiones inteligentes, por ejemplo sobre la gestión del tráfico o la conservación de los recursos.
Blockchain
La tecnología Blockchain contribuye a la seguridad y transparencia de los datos y genera confianza entre la ciudad y sus ciudadanos. Se utiliza, por ejemplo, en la gestión de los datos de los ciudadanos, las transacciones de pago y los servicios municipales.
Computación en nube
Dado que las ciudades recopilan y analizan datos continuamente, la computación en nube es esencial para almacenar estos datos de forma centralizada y hacerlos accesibles para diversas aplicaciones. La nube permite a las ciudades acceder a la potencia de cálculo de forma flexible y rentable y soportar la transferencia de datos entre dispositivos y sistemas conectados en red.
Ejemplo práctico: En Barcelona, la ciudad utiliza IoT y computación en la nube para controlar los aparcamientos y el tráfico. Los sensores inteligentes informan en tiempo real de las plazas libres, lo que facilita la búsqueda de aparcamiento y reduce el tráfico en el centro de la ciudad en un 10 %.