El centro de nuestras ciudades se encuentra en un punto de inflexión. Las señales son inequívocas: Las vacantes se acumulan, el comercio online aleja a los clientes y el aumento de los alquileres expulsa del corazón de las ciudades incluso a los comercios con más solera. La Asociación Alemana del Comercio Minorista (HDE) prevé que el número de comercios se reducirá en unas 4.500 tiendas de aquí a 2025. Por doloroso que resulte, ¿quizás ahora, en 2026, sea el momento de decir adiós de una vez a la idea de la bulliciosa calle comercial y desarrollar un concepto orientado al futuro para nuestros centros urbanos?
