La planificación holística como base
La clave de una construcción económica reside en una planificación bien pensada y holística que tenga en cuenta todos los factores relevantes desde el principio. Esto empieza en la fase de concepción, cuando se toman decisiones fundamentales sobre la forma del edificio, la orientación y la elección de materiales. Una forma compacta del edificio, por ejemplo, no sólo reduce los costes de construcción, sino que también minimiza el consumo de energía durante todo el ciclo de vida. La orientación óptima del edificio hacia el sol puede maximizar las ganancias solares pasivas y reducir la necesidad de iluminación artificial. Un cuidadoso análisis del emplazamiento y de las condiciones climáticas locales permite a los arquitectos optimizar el uso de los recursos naturales y evitar costosas soluciones técnicas. La integración de expertos de distintas disciplinas -desde ingenieros de estructuras hasta consultores energéticos y gestores de instalaciones- permite detectar posibles problemas en una fase temprana y desarrollar soluciones rentables. Esta colaboración interdisciplinar, apoyada por modernas herramientas de planificación como Building Information Modelling (BIM), constituye la base de un concepto de edificio económicamente optimizado.
